Tratamiento
Limpieza facial
Una piel limpia es la base de cualquier cuidado. Eliminamos impurezas, células muertas y exceso de grasa para que tu piel respire, se vea luminosa y aproveche mejor tus cremas.

¿En qué consiste?
Cada limpieza empieza con un diagnóstico de tu piel. A partir de ahí elegimos el protocolo: desde una limpieza de mantenimiento hasta una higiene profunda con extracción o un tratamiento con tecnología.
Ventajas
- Piel más luminosa y uniforme
- Poros más limpios y menos visibles
- Mejor absorción de cremas y sérums
- Sensación inmediata de frescura
Para quién
- Todo tipo de piel, también las sensibles
- Pieles grasas o con puntos negros
- Pieles secas, apagadas o deshidratadas
- Como cuidado mensual de mantenimiento
Tipos de limpieza
Elige la que mejor encaja con tu piel o déjate aconsejar en la valoración.
Limpieza facial básica
Limpieza esencial de mantenimiento para una piel fresca y luminosa.
Limpieza facial profunda
Higiene intensiva para poros obstruidos, puntos negros y pieles grasas.
Limpieza con hidratación
Limpieza completa con un extra de hidratación para pieles secas o apagadas.
Cómo es el tratamiento
1
Diagnóstico
Analizamos tu tipo de piel, sus necesidades y tus objetivos para elegir el protocolo adecuado.
2
Limpieza a medida
Desmaquillado, exfoliación, extracción si hace falta y mascarilla adaptada a tu piel.
3
Recomendaciones
Te indicamos los cuidados en casa y cada cuánto conviene repetir la limpieza.
¿Empezamos?
Reserva una valoración y te explicamos el plan, las sesiones y el precio para tu caso.
